QUE PASA MR. PRESIDENT?
Publicado por revistaportada en Junio 23, 2007
El principio que guía toda guerra es el conocimiento del otro. A pesar del origen –supuestamente en la izquierda- de muchos de los asesores presidenciales, éstos que le hablan al oído al presidente, parecen que hablan en el vacío. El presidente parece no escuchar sino a su conciencia y a su mentalidad de hacendado. En todas las propuestas que nacen del Palacio de Nariño se denota claramente una ignorancia estructural hacia los problemas del país.
Si no, cómo explicamos la última perla presidencial, de desmovilizar insurgentes sin pasar por el intercambio humanitario. Muchos afirman que es una cortina de humo, otros que en Palacio preparan la impunidad de sus cómplices. Esto tiene mucho de cierto, si nos atenemos a los hechos de esta semana. El ministro Holguín visitó a los parapolíticos en la cárcel, desconocemos qué hablaron y qué acordaron. Así como desconocemos los verdaderos acuerdos de Ralito, es decir lo que se acordó bajo la mesa, entre el ministro Sabas Pretel, el consejero de paz Restrepo y la comandancia paramilitar. Este es un país de grandes acuerdos cuyos contenidos –secretos- se nos escapan siempre.
Esta idea no le funcionará al gobierno como cortina de humo, pues el escándalo que pretende tapar escapa a cualquier intento. Internacionalmente el gobierno tiene dificultades para hacer cambiar de opinión sobre las bases que sustentan la paramilitarización del Estado y sus instituciones. Esto es un hecho inocultable. El tema sindical pesa mucho cuando somos el país más peligroso para ejercer la actividad, según la OIT. La violación sistemática de los derechos humanos es la carta de presentación del gobierno en el extranjero.
Para completar el cuadro, el gobierno ni en lo económico pasó el examen: el dólar sigue cayendo contradiciendo el dogma neoliberal de que más privatización atrae más capitales y más capitales más generación de empleo. Muchos dólares, cero empleo. Contrario a eso, ya se anunció subsidio para los ricos –léase los empresarios- para resarcir las pérdidas de la tasa cambiaria, mientras a los pobres se les socializa más la pobreza.
Muchos se preguntan en Colombia y en el extranjero cuándo empezará el segundo mandato de Uribe, otros se preguntan cuándo renunciará por el cuestionamiento ético a su gestión frente al tema paramilitar. El desgobierno es total, la economía marcha mal, la insurgencia sigue intacta frente a la seguridad democrática y todos los planes de guerra, sin mencionar lo desmoralizada que está la policía con la descabezada a varios generales por las intercepciones telefónicas. No podemos mencionar los problemas de vértigo que le generan al presidente las pujas internas entre los primos Santos y otros grupos de poder, lo cual lo lleva a desmentir en la noche lo que éstos y sus otros ministros han dicho en la mañana. Alguien diría la soledad del poder, o la jaula de las locas dirían otros ante tanto desgobierno que va y viene.
Cuando estamos a punto de terminar esta nota, el gobierno anuncia la promulgación del decreto que dejará libre a más o menos 300 guerrilleros, -el número exacto está por conocerse- mientras insurgentes en Santander y varios puntos del país afirman que sólo saldrán en el contexto del intercambio humanitario. Me parece que nos alistamos a vivir el acto más mediático de los últimos días, con el cual el gobierno pretende que olvidemos la parapolítica.
